El origen
La historia

Fundadores
Camila y David
Todo empezó con un carrito. Sin más pretensiones que las justas, nos plantamos en la universidad con nuestros kebabs y a ver qué pasaba. No esperábamos mucho, pero la gente empezó a volver. Y a traer amigos. Y los amigos traían más amigos. Ahí entendimos que teníamos algo real entre las manos.
Con ese empuje, mi pareja y yo tomamos la decisión que nos cambió la vida: abrir un punto físico. Nada fue fácil. Hubo días largos, noches cortas, dudas y momentos en que las ganas eran lo único que sobraba. Pero también hubo mucho aprendizaje, mucho cariño de la gente, y la certeza de que estábamos en el camino correcto.
En acción

